Conclusiones

A partir de los datos extraídos a lo largo del estudio realizado, se ha podido determinar de forma muy evidente, que en la comarca de Los Pedroches al igual que en otros territorios rurales, existen claras situaciones de desigualdad de género, que se reflejan en indicadores como la menor tasa de actividad, mayor incidencia de desempleo femenino….entre otros, y que podemos, y debemos considerarlas como los resultados de una serie de factores que provocan que estas situaciones se sigan desarrollando a pesar de todas las políticas y normativas relativas a la igualdad de oportunidades que están vigentes en la actualidad, tanto a nivel internacional, nacional o regional.
Estos factores de desigualdad, contribuyen a explicar el porqué de las dificultades de las mujeres para acceder a puestos de trabajo tradicionalmente masculinizados; los roles y estereotipos de género; la sobrecarga de responsabilidades (tanto en el ámbito productivo como en el doméstico) o la falta de reconocimiento para ocupar puestos de representación y dirección.
Existen una serie de barreras, o de “normas no escritas”, que condicionan la presencia y la posición de las mujeres en el mercado de trabajo, y son en muchas ocasiones, las propias mujeres las que no saben reconocer las situaciones de desigualdad en las que viven. Según los resultados obtenidos en las encuestas realizadas, la participación femenina es evidente en todos los ámbitos de su vida: la labor de ama de casa, que asume de manera casi exclusiva y que abarca desde el cuidado de los hijos, de los mayores, el cuidado de la casa,….junto a las actividades agrícolas y ganaderas que realiza, no considerándose que se trata de una empresa, de la que ella también forma parte, ya que además de aportar en ocasiones su propio patrimonio, aporta fundamentalmente su trabajo personal. Así, ante el reparto de responsabilidades, sigue siendo el varón el que representa a la explotación públicamente.
Otra barrera a la que debemos hacer mención, es a la falta de representación femenina que existen en la mayor parte de las organizaciones y puestos de responsabilidad, mayoritariamente masculinas en su composición.
Hacer mención también a las Asociaciones de mujeres, tanto las de carácter local, como las existentes a nivel comarcal (Federación de Mujeres de Los Pedroches, y Asociación de Autónomas y Empresarias de Los Pedroches-EYA Pedroches.); hay que potenciar, difundir y apoyar a las Asociaciones como herramientas para alcanzar la plena participación de las mujeres; no podemos, ni debemos considerarlas como instrumentos para otros fines, ni acaparadoras de tiempo y actividades de ocio, sino que deben instituirse como medios para promocionar a las mujeres y formarlas laboral y personalmente.
Podemos plantear, después del trabajo de análisis realizado con los indicadores estadísticos, con las entrevistas realizadas, y con las mesas de trabajo mantenidas con las expertas, una serie de conclusiones:
• La incorporación de la mujer en todos los ámbitos de la vida pública es una realidad incuestionable en los últimos años, en el desarrollo de lo que significa el 51% de la población de la comarca de Los Pedroches, queda aún mucho trabajo por hacer, y es imprescindible seguir trabajando en eliminar los obstáculos para alcanzar una igualdad real y efectiva.
• Las mujeres actúan como elementos clave del desarrollo rural, habiendo hecho una apuesta por el desarrollo y modernización de las explotaciones, en su mayor parte de carácter familiar, generando por un lado, empleo estable, sostenible y en equilibrio con el medio ambiente, mientras que por otro, se garantizan una serie de complementos a la renta de la unidad familiar.
• Aunque las mujeres han avanzado espectacularmente en el tema de la formación, es necesario incidir más en la transversalización de la formación en género en todas las materias que se impartan a nivel comarcal, sobre todo en aquellas imprescindibles para la obtención de algún tipo de ayudas. Igualmente, sería necesaria la creación de programas específicos destinados a las mujeres en materia de nuevas tecnologías, utilización de fitosanitarios,….
• Según las conclusiones extraídas de las encuestas, en el sector agrario de Los Pedroches, encontramos una presencia activa de las mujeres, dónde podemos observar un elevado nivel de formación, y que además de trabajar en la explotación, desarrollan un papel estratégico en el mantenimiento de la unidad doméstica y familiar.
• Igualmente, de las encuestas se puede extraer como conclusión, que aquellas mujeres que se dedican a la actividad agraria, bien en pequeñas explotaciones, más destinadas a autoconsumo, como aquellas que suponen la principal fuente de ingresos en la familia, ellas realizan tareas tanto de tipo físico como de gestión, participando de forma similar, en la toma de decisiones junto con sus cónyuges o parejas.
• Las mujeres asumen en solitario la gestión del trabajo doméstico y de cuidados en las unidades familiares, siendo éstos los que condicionan su uso del tiempo, y sobre los que se adaptan los horarios de trabajo; la mal entendida conciliación, que debería pasar a denominarse corresponsabilidad. Las fórmulas de organización del tiempo que permiten compatibilizar el trabajo productivo y reproductivo no favorecen la modificación del rol y las relaciones de género, sino que mantienen una organización dónde el trabajo reproductivo sigue siendo responsabilidad femenina.
• En la ganadería y la agricultura de la comarca de Los Pedroches, se ha producido una transformación sustancial, tanto a nivel de infraestructuras, aplicación de nuevas tecnologías, entre otros….
• Habiendo detectado que el desempleo afecta más a las mujeres (el 19.63% frente al 16.35% de hombres a fecha de diciembre de 2012 según el Observatorio Argos), la lucha por la incorporación laboral, no significa tan solo crear nuevos puestos de trabajo, sino que debe de ir acompañado de una mejora general de las condiciones de vida de las mujeres.
• A pesar del alto grado de formación de las mujeres, es necesario mantener e incrementar aún más su capacitación en todos los ámbitos.
• Eliminación del concepto de utilización de la mujer como “solicitud de subvenciones”, y no por la valoración de su actividad.
• A lo largo de los últimos años, desde la Administración (internacional, nacional y regional) se ha ido tomando conciencia sobre la importancia de implementar políticas de igualdad de oportunidades.
• La representatividad del papel que ocupan las mujeres en el ámbito agrario de Los Pedroches, se puede comprobar en los datos obtenidos del Observatorio Argos de fecha de diciembre de 2012, en relación al número de trabajadores y trabajadoras subsidiados pertenecientes al sector agrario, dónde las mujeres ocupan el 72% frente al 28% masculino. Eso si, estamos hablando de puestos de trabajo eventuales, lo que nos da una idea de la precariedad del empleo femenino.
• Podemos decir por tanto que el aumento del número de beneficiarias del subsidio agrario, así como una mayor presencia femenina en las contrataciones realizadas en el sector, es mayor que en el caso masculino, y que a pesar de tener el mismo o mayor nivel de cualificación de los hombres, desempeñan trabajos menos cualificados y más temporales.
• La brecha de género, según datos del SIMA de diciembre de 2012, en relación al número de contratos realizados (en todos los sectores), es de -2.074. No hay datos por sexo al número de contratos fijos e indefinidos, específicos para el sector agrario.
• Según el Censo Agrario del 2009, el porcentaje que ocupan las mujeres como titulares de explotaciones en la comarca de Los Pedroches (sin especificar si se tratan del sector agrícola o ganadero), es del 20.75%, frente al 65.41% ocupado por los hombres.
• Según los datos del Censo Agrario de 2009, el número de explotaciones agrarias con agricultura y ganadería es de 2.304 explotaciones, de las cuales el 57.42% el titular es un hombres mientras que sólo en 21.27% el titular es una mujer.
• En contraposición, los datos obtenidos en relación con las explotaciones de tan sólo agricultura, el 36,94% la titularidad está en posesión de una mujer, frente al 56.66 % en que se trata de un hombre. Este incremento en función del tipo de explotación del que estemos hablando, se debe a que en la mayor parte de los casos, se trata de explotaciones de olivar de sierra, siendo éstas peores tierras y por tanto con menores ingresos, por lo que suponen un menor aporte a la economía familiar, no obstante, pueden ser beneficiarias de ayudas, especialmente de carácter ambiental. Los hombres, suelen ser titulares de explotaciones ganaderas, que representan un mayor peso en la economía familiar, evidenciadas en el 60,19%, frente al 21.39% ocupado por mujeres.
• El porcentaje de superficie de las explotaciones agrarias, en caso de titulares hombres es del 44,66 %, y en el caso de titularidad femenina, el 18,90%. Un dato más que revelador que evidencia la falta de equidad en cuanto al reparto de la tierra.
• En lo que respecta a la edad de las personas titulares, el grupo de edad más amplio en el caso de las mujeres corresponde precisamente a las de mayor edad, el grupo comprendido en más de 65 años; de no existir en los próximos años un relevo generacional, la mayor parte de las explotaciones quedarán sin representación femenina al mando.
• En cuanto a la tipología de las explotaciones por tipología, en la comarca de Los Pedroches, predomina en primer lugar, las explotaciones de ganado ovino, seguido por las explotaciones de ganado vacuno, predominantemente de carácter intensivo (vacuno de leche)
• Como perceptores de ayudas, el número de mujeres en Los Pedroches, está bastante equiparada respecto al número de hombres, siendo respectivamente el 31.23% y el 57.29%, al que hay que añadir el 11.48% correspondientes a las Sociedades. No obstante, si detallamos y observamos la cuantía total de dichas ayudas, el porcentaje total concedido a las mujeres es tan solo del 17.65%, frente al 50.32 % de los hombre, y el 32 % que representan las sociedades (aunque en relación a éstas últimas no hemos podido acceder a los datos de la representatividad de las mismas, ni la segregación por género).
• Las y los solicitantes del PAC del pago único correspondientes al año 2012, sigue siendo inferior en el caso de las mujeres: el 31.81% frente al 56.56% de los hombres (y sin olvidarnos al 11.62% que corresponden a las sociedades). Estas últimas presentan mayor diferenciación según la tipología de explotación de la que hablemos, sea de ganadería o de agricultura. En este caso, las perceptoras de ayudas PAC destinadas a la agricultura son tan sólo del 4.54%, frente al 25.97% que supondrían las explotaciones ganaderas. También sube el % de ayudas a mujeres titulares de explotaciones agrícolas frente a las estrictamente ganaderas. En lo que respecta a las explotaciones mixtas de agricultura y ganadería, el % de hombres perceptores de ayudas sobrepasa ampliamente al % de mujeres, siendo el 60.36% y el 20.51%, estando éstas últimas en la misma proporción que las sociedades, que representan el 19.12%. Pero, ¿quienes están al frente de dichas sociedades?
• Las pequeñas explotaciones agrarias, gestionadas por ambos cónyuges, en la mayor parte de los casos no obtienen ingresos suficientes para el abono de las dos cuotas de la seguridad social, por lo que en la mayor parte de los casos, la unidad familiar paga una única cotización, generalmente la del hombre. La Ley de Titularidad compartida, supuso un avance a efectos teóricos, si bien es cierto que es precisa una modificación urgente de la norma, ya que no está resultando todo lo efectiva que debiera a efectos prácticos, ya que sería necesario la puesta en marcha de medidas alternativas, como pudieran ser reducciones de cuotas o disminución de la cotización a la Seguridad Social.
• Todas las mejoras sociales que han supuesto la legislación aprobada en los últimos años y relacionadas con la igualdad de género (Ley de Igualdad; Cotitularidad de las Explotaciones….), deberían repercutir positivamente en el desarrollo de nuestro territorio, y en el sector agrario, que es el área que nos ha ocupado en el presente estudio. Las políticas de igualdad de oportunidades se han convertido en un objetivo prioritario, por lo que la incorporación de la perspectiva de género debe ser una constante en todas las acciones que se lleven a cabo en las zonas rurales, y en este caso en la comarca de Los Pedroches, de manera que las mujeres de la comarca tengan iguales oportunidades laborales, políticas y culturales.
• Hay que tener siempre en cuenta la herramienta positiva que puede constituir la creación de un movimiento asociativo fuerte en el sector, destinado y formado específicamente por y para las mujeres de Los Pedroches.
• Es imprescindible que las mujeres alcancen la mayor representatividad posible en todos los puestos de dirección y responsabilidad de la comarca, y más especialmente en aquellos relacionados con el sector; desde las cooperativas, pasando por sociedades jurídicas, órganos de la administración….
• Es trabajo de las administraciones, agentes sociales, económicos, sociales, culturales……. el concienciar, impulsar y visibilizar el papel de las mujeres en el desarrollo de nuestro territorio, papel que han desarrollado durante años, como sostenedoras de las costumbres, de las tradiciones, de la familia, o incluso del medio ambiente.. Las mujeres rurales han sido siempre esa pieza invisible que ha dedicado su vida, no sólo al cuidado de la familia y el hogar, sino a las labores del campo, al cuidado de los animales….sin llegar a generar derechos propios y beneficios sociales que les garantizaran una seguridad económica aunque pasaran a ocupar el puesto del cabeza de familia.





